miércoles, 24 de julio de 2013

MI FINALIDAD TELEOLÓGICA



Para elegir un fin que le dé sentido a mi vida y que sea un bien supremo desde su onticidad. Tengo que asomarme a profundidad a través del horizonte para vislumbrar el camino a escoger: para qué vivo y hacia a dónde voy.

He tomado varias direcciones en lugar de otras por medio de mi voluntad. Caminos que durante el recorrido han sido largos. Serenos y tortuosos que me han llevado hacia donde estoy y en donde me encuentro plenamente en el aquí y ahora.


Cuando me pregunto por el significado de la vida, mi contestación está hecha de palabras, de reflexión y muy pocas veces de una conducta y una actuación recta; lo cual esto último es lo más apremiante y complicado para mí. Ya que vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que la vida plantea, aunque a veces resulte difícil definir el significado de la vida y sus complejidades más elementales que a cada paso me aquejan, pero que siendo responsable, puedo contestar a la vida y elegir mi fin último. Un ideal perpetuo.

martes, 23 de julio de 2013

SOBRE MI AUTO OBSERVACIÓN





Una vida sin examen no merece la pena vivirse.
Sócrates

Busco una relación del alma consigo misma, una conciencia de la cual pueda formar un enlace espiritual intrínseco para conocerme y juzgarme de una manera segura e inefable para lograr un nexo entre el aspecto teórico y moral.

El conócete a ti mismo del oráculo de Delfos me dio a entender la importancia del conocimiento personal en contraposición con el conocimiento del mundo externo y de los otros. Como diría San Agustín que la relación del alma consigo misma es un privilegio del que goza el hombre.

El autoconocimiento, la observación que uno mismo se hace para no solamente es para saber cómo somos o cómo aprendemos, sino más bien para lograr un grado de conciencia más amplio y expandible.

“La conciencia es aquí una relación de nosotros ante nosotros. Es la voz de nuestro verdadero “Yo”  que nos vuelve a reconciliar con nosotros mismos para vivir productivamente, para evolucionar con plenitud y armonía, es decir, para que lleguemos a ser lo que somos potencialmente. Es el guardián de nuestra integridad, es la aptitud para garantizar el propio “Yo” con todo el orgullo debido y, al mismo tiempo, también para decir sí a uno mismo”


Erich Fromn

domingo, 14 de julio de 2013

MI MANERA ESPECÍFICA DEL SER-EN-EL-MUNDO

             


   Dentro del medio social y cultural, (mi mundo, mi morada) he formado mi carácter, mis rasgos positivos y negativos ya que durante el curso de mi vida he tenido una permanente interacción con él. Soy un continuo hacer existiendo y coexistiendo con otros en el encuentro con las interacciones mutuas subrayando la convivencia con la otredad con la cual descubro mis caminos, mis influencias, mis representaciones que he interiorizado para fluir izándome hacia un ideal intempestivo.

Mi historicidad constituye mi situación concreta (he nacido en épocas de crisis sociales y económicas) que se formulan en mi desarrollo como persona y, por otro lado, dentro de mi temporalidad, me constituyo a mí mismo al construir mi mundo del cual me dá una determinada interpretación de mí mismo.


No solamente estoy referido a cierta región y cierto mundo, sino que “Soy en él” anteponiéndome a mis congéneres, a mis necesidades, a mis acontecimientos: Soy un ser-en-el-mundo. Un ser reflexivo, permeable, flexible, noble (dicen algunos), distraído, pero con una seriedad sepulcral y sobre todo místico. No soy ningún hombre de la historia, sino construyo mi propia historia buscando un sentido profundo que me auspicie un gramo de sabiduría.

sábado, 22 de junio de 2013

SOBRE MI FINITUD




Tengo ante mí la posibilidad de moldear mi existencia, refiriéndome a Kierkegaard: Si quiero ser alguien, tengo que ser yo mismo porque aún no he alcanzado la determinación que anhelo para modificar lo que soy y definir mi ser en el mundo para hacerme concreto interiorizándome en la síntesis del yo en lo finito e infinito, lo que limita y lo que amplifica.

Me encuentro frente a mis límites: la muerte que aun en su omnipresencia no me impide trascender porque mi auténtica originalidad reafirma mi cualidad de ser yo mismo, porque no soy uno más del montón, no soy un número, ni vivo limitado a los ídolos. Mi realización se sopesa entre la finitud e infinitud balanceándome entre la mezquindad y la fantasía.

Procedo conforme a mis experiencias y elijo la ruta de mi existencia que constituye mi proyecto de vida con mis posibilidades y quehaceres porque soy un ser con historia que realizo mi historia y a mí mismo.


En alguna parte de mí siento la angustia porque me comprometo y me doy cuenta de que no puedo escapar de mi profunda responsabilidad, ni de mis circunstancias en las cuales estoy inmerso y que me hacen elegir el carácter fundamental de mi existencia.

viernes, 21 de junio de 2013

MI PROBLEMA FILOSÓFICO: MI MODELO DEL MUNDO

MI PROBLEMA FILOSÓFICO: MI MODELO DEL MUNDO: He vivido un conjunto de experiencias que constituyen mi propia historia personal, las cuales son peculiares y únicas como la espira...

MI LUGAR EN EL MUNDO



El lugar en el mundo, escenificado en el teatro de la vida donde actuamos de acuerdo a infinidad de aspectos, normas o motivos personales que nos ubican en la vida, aunque algunas veces lleguemos ahí  de manera no premeditada, (ya somos alguien desde que nacemos) llegamos para hacer algo, para elegir opciones y caminos sinuosos que nos transforman a cada paso y cuando regresamos y vemos a los otros a nuestros contemporáneos, ya no somos los mismos.


Cada quien busca su lugar en el mundo, aunque en ocasiones no sepamos en donde estemos, pero las elecciones personales nos guían  por doquier, aunque nunca nos haya gustado lo mismo, ni la monotonía, jamás estar en un mismo lugar, siempre he seguido mis pasos inventado nuevas formas de existir y de buscar mi lugar en este mundo con creatividad, apreciando el arte en todas sus matices, meditando sobre las filosofías trascendentes que me hacen saltar al escenario de la vida atravesando el telón, aunque tal vez sin darme cuenta de que siempre he estado ahí, que todos estamos ahí representando cada papel, creando nuestro personaje donde nunca perdemos nuestro lugar en el mundo.

MI MODELO DEL MUNDO



He vivido un conjunto de experiencias que constituyen mi propia historia personal, las cuales son peculiares y únicas como la espiral de mi huella digital. Mi historia determina mi representación del mundo y como lo percibo, la forma en la que me siento aquí en esta morada.  El camino recorrido durante mi vida.

Esta morada no la percibo como el peor de los mundos posibles, sino más bien una espiral de amalgamas y polaridades no precisamente maniqueas; pero sí una serie de acontecimientos
Histórico sociológicos que rayan en una constante distopía en la mayoría de los aspectos.

Mis hábitos, gustos, intereses y normas de conducta dan forma a mi modelo del mundo; el cual observo bajo mis gafas del pesimismo con una profunda diferencia entre la otredad y yo; porque estoy desencantado de toda la inmundicia. 

Este es mi modelo del mundo: una subjetividad representativa donde las percepciones que configuran el estado real y latente de este mundo estructural que se reconstruyen en cada acto histórico externo, así como cada vivencia interna.